La siguiente reseña tiene como fin rescatar una de las personalidades más polifacéticas que se hayan desempeñado en nuestro medio.
Oriundo de la ciudad de Córdoba, ya trabajaba en Rosario desde el año 1927. Su práctica de la medicina se caracterizó por hacer eco de los presupuestos del Psicoanálisis convirtiéndose en uno de sus precursores en nuestro país. Fue objeto de su interés el campo de las enfermedades psicosomáticas. El profesor Henri Ey lo menciona en sus “Estudios de Psiquiatría~como pionero en el campo del psicoanálisis y la medicina psicosomática. En nuestro espacio publicó, junto al Dr. Lelio Zeno, “Clínica Psicosomática”, un texto fundamental para esta incipiente corriente de pensamiento, parangonable con publicaciones de autores como Dumbar, Weiss o Alexander.Fue central en el pensamiento de Pizarro Crespo la concepción holística del Hombre y el abordaje de los procesos de salud-enfermedad, en contraposición a un paradigma estrictamente mecanicista. Este enfoque le valió frecuentes discrepancias con sus colegas a quienes consideraba responsables por el auge del curanderismo debido a la medicina de estrechas miras que practicaban según su entender (ver Kriper L, “Psicoterapia y Medicina: tres casos clínicos de Emilio Pizarro Crespo).
Sus concepciones políticas, médicas y psicológicas han trascendido a través de publicaciones científicas y periodísticas. Colaboró desde sus inicios con la revista Psicoterapia que fundara el Dr. Gregorio Berman (ver Falcone R). Además, fue miembro adherente de la Sociedad Psicoanalítica de París.
El Dr. Pizarro Crespo fue un hombre consustanciado con la realidad social de su tiempo y como tal un comprometido partícipe de la política y la cultura. Sus primeros años se caracterizaron por su interés en las ideas marxistas. Su búsqueda dio lugar a que, en su producción científica, tuviera la audacia de intentar armonizar las ideas de Marx con las de Freud, acuñando la idea de que el narcisismo encontraría sus causas de ser en la sociedad capitalista y que el advenimiento del marxismo, con la abolición de las clases sociales y la propiedad privada propiciaría una sociedad diferente que dificultaría la emergencia del mismo.
En consonancia con Jacques Lacan, a quien había citado en sus textos, Pizarro Crespo se interesó activamente por las vanguardias culturales y artísticas que resonaban en la época. Es así que decide formar parte, junto a otros médicos como Artemio y Lelio Zeno, de “La Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas Plásticos”, fundada por Antonio Berni a su regreso de Europa, quien había sido fuertemente influido por el muralista mejicano Alfaro Siqueiros.5 El planteo educativo y social de Berni tenía por fin articular las prácticas artísticas, en especial el muralismo y el retorno al realismo, con las ideas marxistas que vectorizaban al grupo en la búsqueda de un hombre diferente. Con este fin apeló a distintas disciplinas representadas por la heterogeneidad de sus participantes: jóvenes plásticos, filósofos, historiadores, literatos y médicos.
En el campo del arte impulsó la experimentación a través de técnicas novedosas muy alejadas de aquellas vigentes en su tiempo de tipo tradicionales. La experiencia de la “Mutualidad” tuvo una vida breve entre los años 1933 y 1936, año en el cual Berni se radicó en Buenos Aires.
En la década del 30, Pizarro Crespo emprende un viaje a la Unión Soviética y a su regreso, al igual que Gregorio Berman, parte nuevamente para participar de la Guerra Civil Española, en el bando republicano, prestando servicios como médico. A su retorno, modificaría su pensamiento político de neta raigambre marxista para virar a un nacionalismo extremo con matices indigenistas. Este cambio queda expresado en un último libro “Afirmación Gaucha en el cual da cuenta de sus ideas políticas finales. Su obra, muy prolífica pese a su fallecimiento a la edad de 39 años, sentó el precedente, junto a otros, para que comenzara a tomarse en cuenta el método psicoanalítico y sus concepciones para comprender los procesos que acarrean la enfermedad física y el sufrimiento psíquico. Sus ideas se vieron plasmadas en artículos de su autoría y en otros que realizara junto al Dr. Lelio Zeno, cuya originalidad trascendería las fronteras de nuestro medio.6 Su espíritu vanguardista no sólo se manifestó en la medicina, sino que también se atrevió a desafiar los cánones imperantes en otros campos tales como la política, el arte y la cultura sustentando la palabra con la acción comprometida.
por Juan M. Acosta
Bibliografía
1. Bosco L. La Historia del Psicoanálisis en la Argentina. El Psicoanálisis y sus Instituciones. Internet: freudiana.com/ wp-content/uploads/2013/11/3—Laura Bosco pdf.
2. Falcone R, Trabajo presentado en IV Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología, XIX Jornadas de Investigación. VIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. U.B.A., Buenos Aires, 2012.
3. Gualino A. (10 de abril de 20a 14) La Mutualidad. Antonio Berni. Recuperado de http://arnoldogualino.blogspot.com.ar
4. Kriper A “Psicoterapia y Medicina: tres casos clínicos de Emilio Pizarro Crespo. Presentado en el V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XX jornadas de Investigación. IX Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Fac. De Psicología. U.B.A., Buenos Aires, 2013.
5. Vezzetti H “Aventuras de Freud en el País de los Argentinos” Ed. Paidós, Buenos Aires-Barcelona-México, lc Edición, 1996.
6. Zeno L, Pizarro Crespo E “Clínica Psicosomática” Editorial El Ateneo. Buenos aires, 1945.
